No es que antes no haya tenido motivos; en lo más íntimo de mi pequeño ser du chocolat existen bastantes, pero la verdad no me interesa contarlos (y creo que a ustedes tampoco conocerlos)... Pondré uno que me interesa que conozcan, y creo yo puede ser bueno para comenzar con esta aventura del Weblog. El pasado 3 de marzo, Coldplay estuvo en México, en el Auditorio Nacional, Y YO ESTUVE PRESENTE.
Sin embargo, antes de contarles lo sucedido en fecha tan memorable, "y siguiendo la divina enseñanza, me atrevo" a hacerles una contextualización que explique, más o menos claro, el por qué de este post inaugural. Esto será la primer entrega, de quién sabe cuantas, sobre este tema
Hace algunos años, navegaba yo por los densos mares ilusorios del capitalismo de tercera, o sea, estudiaba la prepa en la UNITEC (ci tengo faltaz de hortojrafía o no se me emtiende, lla saben por ké)...
NOTA DEL EDITOR: excepto Miguel, Fernando y Lyonette, donde quiera que estén, un saludo y se les recuerda con mucho cariño, siempre fueron grandes amigos y un respiro entre tanto apeste a muerto (no todos, vuelvo a subrayar).
Siguiendo con el relato; estando yo en esa escuela, participé en uno de esos intercambios en los que, generalmente, dicen de a $200 y, al final, te regalan un Cremino. Aquella vez, pedí un disco de la super banda Radiohead. Muy ilusionado, esperé el día del truque, llegué bien fregón cargando una cajita de Tin Larin de Avellanas ("puff, o sea, no era de galletita güey", juro que me pidieron eso), en fin, después de entregar mi selecto surtido rico de dulces, me entregaron el tan anhelado disco.
-¡Ábrelo! gritaba la muchedumbre palera (creo son los mismos que llevo Felipe Calderón toda su campaña, ya no me acuerdo, pero igual y se apellidaban: Slim, X. González, Rivera Carrera, Salinas Pliego, López Dóriga, Azcárraga, Consejo de la Comunicación, Consejo Empresarial... chin, creo que ya me fui)
Regresando nuevamente a la historia.
Impulsado por el aliento del respetable, decidí abrir el paquete, mis ojitos, manos y corazón temblaban emocionados esperando ver una bella portada con la palabra Radiohead, y de pronto, ¡bam!coitus interruptus, ante mi un disco con portada negra y un balon naranja. Cold ¿qué?, ¿Parachutes?. Antes que preguntara ¿esto que chin... es?, la pequeña Lyonette se apresuró a decirme: "lo siento, pero no encontré el que me pediste, en su lugar me recomendaron éste. Me dijeron que suena muy bien, que se está dando a conocer y que se parece a Radiohead (esto útimo nunca lo entendí, o sea, "si, si, pero no")". La verdad nunca se mereció esos gestos de ¡Muérete! que le puse.
Llegando a mi casa, por mero compromiso puse el CD en la charola y presiones play. Desesperanzado, esperaba cualquier cosa, peor no podía ser. Comenzó a sonar, lo primero que escuché fue Don't Panic y fue muy grato; después Shiver, Spies, Sparks para entonces estaba yo atrapado por la megia de esa banda, de COLDPLAY. Cuando pensaba que lo había escuchado todo... Yellow llegó a mi vida y no pude más que decir: "de aquí soy" y aquí sigo. Para cuando Trouble y Parachutes entraron a mis oídos, sólo sirvieron de colofón a una comunión que a la fecha me llena de satisfacciones.
Así conocí a Coldplay. Así conocí su música, sus letras, su ideología.
Pronto pondré la segunda parte de este relato: EL CONCIERTO DEL 3 DE MARZO.
Gracias Marce sis' por pensar en mi e interceder, gracias Félix bro' por ceder y hacerlo posible, gracias Ana Bb por alentarme aún en tus deseos de estar ahí, gracias nacho por tus porras.
if you ever feel neglected if you think that all is lost I'll be counting up my demons, yeah hoping everything's not lost

1 comentario:
Mi hermano, sabés que siempre estaremos ahí, para todo... No hay nada que agradecer, ni pagar.
Publicar un comentario